Biografía

Me considero un actor muy físico y emocional, experto en romper la cuarta pared, actualmente enfocado en el teatro documento, dando voz y mostrando historias de personas reales para generar debate sobre los prejuicios sociales

Daniel Sampedro es un actor y director español, originario de San Juan de Alicante, que ha ganado relevancia recientemente en el circuito teatral, especialmente por su potente trabajo en el teatro documento.

Es muy probable que el apellido «Cator» que mencionas sea una confusión con el Centro 14 de Alicante, donde él mismo ha declarado que inició su formación actoral hace unos 15 años.

Aquí tienes los detalles más destacados de su carrera:

Su obra cumbre: «El Pollito»

Sampedro es cofundador de la compañía Maniquí Teatre y es el protagonista absoluto de la obra El Pollito, un proyecto de teatro social que ha recibido excelentes críticas en 2025 y 2026.

  • La trama: La obra cuenta la historia real de Jesús Ruiz, un joven que pasó siete años en cárceles de Perú tras ser captado por redes de narcotráfico.
  • El reto: Daniel interpreta en solitario a más de 25 personajes durante 90 minutos, rompiendo la «cuarta pared» para interactuar directamente con el público.
  • Reconocimientos: En mayo de 2025, ganó el premio a Mejor Actor en el VIII Certamen de Teatro «Villa de Bullas», donde la obra también se llevó el premio a la mejor pieza por parte del jurado y el público.

Formación y Trayectoria

  • Inicios: Se formó en el Centro 14 (Alicante) y dio sus primeros pasos profesionales en la compañía Epidauro.
  • Cine y Cortometrajes: Aunque su fuerte es el escenario, ha participado en proyectos audiovisuales, ha protagonizado el largometraje «Groom» y ha llevado ha cabo numerosos cortometrajes, como «Principios» y otras piezas breves como «El Hijo».
  • Estilo: Se caracteriza por un compromiso físico y emocional muy alto, además de involucrarse en la escenografía (fabricada en hierro por su propio equipo) y la dirección creativa.

Es un actor muy respetado en el ámbito del teatro independiente por su capacidad de dar voz a historias humanas crudas sin caer en el sentimentalismo.